Me acabo de despertar, vaya zumbada, estaba dibujando y me quedé dormido unas horas, tengo mucho sueño atrasado y ya empiezo a notarlo.
Son las 02:00 de la madrugada, eh!
Acabo de escuchar unas explosiones fortísimas que venían de la calle de atrás de mi bloque, me asomé a la ventana y vi a un grupo de unas 8 personas armadas con herramientas y palos corriendo en dirección al pabellón.
Entre ellos habían dos niños pequeños, que miedo, pobres persona. Creo que ellos no estan infectados. Estaban apunto de ser ingeridos por cientos de podridos hambrientos, los perseguía una masa de no se cuantos enfermos que andaban tras de ellos como unos salvajes muertos de hambre.
He visto muchas películas de zombies y por eso no me la quería jugar pero he visto a esos dos niños y no podía ignorarlos. Los llamé con un silbido, fué suficiente para que me viesen en la ventana, estaban aterrorizados, quería abrirles la puerta pero el portero no funciona, les tiré las llaves de mi casa para que suban, si caen en manos de un infectado no creo que sepa abrir la puertas, ya sería de locos vamos, no parece que piensen en nada más que en comerte vivo.
El grupo de personas logró llegar hasta mi bloque aunque uno de ellos no ha tenido tanta suerte, Pedro el marido de Muller y padre de los dos pequeños a muerto cuando intentaba llegar hasta mi portal. La hija de la vecina estaba en el sótano y lo sorprendió por la espalda mordiéndolo en el cuello mientras subían por la escalera.
Había sangre por todas las paredes, los gritos de Pedro llenaron la calle junto con los llantos de su mujer. Sus chillidos eran apabullantes, ella gritaba pidiendo ayuda con todas sus fuerzas, bajé en seguida pero ya era demasiado tarde, nadie podía hacer nada por él.